UNA HISTORIA DE AMOR

 

La novela Lo que nunca se olvida (Ed. Milenio  nov. 2009) es una versión de la original en aragonés Lo que mai no s’olvida (Ed. Xordica 2005) y es, sobre todo, una historia de amor o del amor. Un amor en el que la autora vierte sus momentos más poéticos, cargados a veces de cierto romanticismo y también de claras ironías.

            No es casualidad que la historia quede enmarcada, antes de su comienzo con una seguidilla popular (pág.7)

Es mi amor, dueño mío

como la sombra;

mientras más apartado

más cuerpo toma.”

            La distancia que alimenta nuestra imaginación o nuestros sentimientos, que se nutre de briznas de tiempo y de espacio, de algo intangible y escurridizo que no actúa de forma permanente sino a golpe de momentos.

            Y esta historia enmarcada en la fuerza del amor en la distancia, se desarrolla en un tiempo que nos pertenece como colectivo: la época de la IIª República, la Guerra Civil, sus consecuencias, los sucesos de mayo del 68 y sus ecos que todavía hoy rumian voces.

            Se parte de un amor que cristaliza en una boda (Ricardo y Marina) llena de malos augurios:

            “Los días que sopla el viento no se pueden sujetar ni las ideas y aquel día soplaba y de qué manera [...] Mal día para celebrar una boda” (pág. 9)

y el nacimiento del hijo (Alejandro, 5-Abril de 1935) que parece desmentir los nefastos presagios:

            “Ricardo y Marina estaban felices con el nacimiento de Alejandro y casi habían olvidado el mal trago del embarazo y de la boda precipitada.” (pág. 16)

lo que permite que el amor se manifieste con belleza, intensidad y, también, como salvaguarda:

            “Así pasaron aquel verano. Muchas tardes, a la hora de la siesta, se encerraban en la habitación y desdibujaban el mundo juntos, antes de dormirse. Había que reconocer que de vez en cuando era hermoso que todo perdiera las líneas de diario, era como si la materia cediese delante de una fuerza superior a la gravedad. Lo único que permanecía duro y firme en aquellos instantes era el pecho de Marina, quien pensaba que queriéndose así no podía venir nada malo.” (pág.20)

 

            Pero todo este mundo (este punto de partida) se deshace en añicos con la G.C.

 

“Los quintos han sorteado

y ya mui lluego se irán

se los llevan a la guerra,

¡quién sabe si volverán!”

Cancionero popular (pág. 25)

            Ricardo es llamado a quintas y, dentro del ejército republicano, tiene que combatir en la provincia de Zaragoza donde acabará herido, y así [tras la narración de la muerte de mosén Genaro, hermano de su madre Brígida]

“La guerra se fue convirtiendo en un gigante ciego que arrasaba todo lo que encontraba a su paso” (pág. 31)

            En medio de la guerra “[...] crecía entre ellos el amor con la distancia y se idealizaba más y más. La ausencia encendía el fuego de aquellas brasas mortecinas, aunque ahora Marina se consumía en soledad.” (pág.33)

            Tras la GC, Ricardo acabará en Francia “en el campo de refugiados de Bourg-Madame.” (pág.34)

            Pasan los años (5) y  “Marina hacía esfuerzos por olvidarse de Ricardo, el tiempo se encargaba de ir borrando la huella del pasado como un velo que caía por encima de los recuerdos, haciéndolos menos nítidos.” (pág. 35)

 

            Son los años del exilio para Ricardo, de la IIª GM, del hacer y rehacer su existencia en un país desconocido, del trabajo duro.

            Dos espacios: Torres del Obispo / La Puebla de Castro en la Ribagorza y Saint-Martin d´Etampes / París en Francia marcan dos vidas, Marina / Ricardo que se resuelven en un paralelismo en la distancia. Cada uno de los personajes principales emprenden nuevas vidas con otras parejas (Toribio / Catherine) mientras el hijo de ambos (Alejandro) va a servir de cordón umbilical para unir dos mundos tan distintos, dos distancias que se comunican con su viaje a Francia, dos voluntades y dos amores en los que algo queda y algo revive con cada  nueva experiencia:

            No sabía por qué extraña razón , pero a Ricardo ese pintor [Picasso 1958] español le evocaba todo el tiempo a Marina. Quizás fuese por los azules [...] Desde que Ricardo vio la pintura La dama del velo no podía evitar recordar a aquella mujer que había dejado en España de tan mala manera después de la guerra.” (pág.59).

            Hacía recapitulación de su vida y todo le dolía. Ese tiempo que llevaba convaleciente, sin poder salir de casa, le había hecho reflexionar más de la cuenta. Recordaba las torpezas hechas por España, volvía a pensar en Marina [...]” (pág.130)

 

            Y, sobre todo, aquel verano apasionado y sus tardes que actúan como un verdadero talismán, motivo de evocación constante y estímulo permanente

            “De repente, le volvieron a la mente las tardes de aquel verano tan intenso de recién casados, cuando Marina amamantaba a Alejandro y él deseaba con tanta pasión abrazarse a su pecho cargado de leche. No pudo evitar notar un temblor [....]” (pág158)

            A Marina, al tener noticia del viaje de Ricardo a España, le ocurre otro tanto tras 30 años de ausencia: “Pensaba en el poco tiempo que habían estado juntos, en lo intenso de la relación, en lo locos que estaban porque eran jóvenes e inmaduros. Y pensaba también en aquellas tardes de aquel verano... ¡Qué lejos quedaban y en el recuerdo qué cerca! (pág.138)

            Marina se sentía aún atraída por Ricardo, ella que pensaba que las brasas de aquella pasión se habían apagado del todo y sin embargo al volver a verle se reavivaban o resurgían como el ave Fénix. Como Ricardo, Marina tenía presentes aquellos ímpetus de la juventud  y sobre todo los comparaba con sus frías relaciones con Toribio” (pág.161-162).

 

            Todo culmina con la visita de Marina a París para asistir al nacimiento de su nieto, fruto de la relaciones de su hijo Alejandro con Elena:

            Ricardo le sonrió con aquel gesto de antaño. Ella {Marina}[...] Recordaba aquel caluroso verano y sentía algo que le quemaba por dentro {muy lorquiano}” (pág.181)

“[...] en medio de un remolino de ideas y sensaciones, la besó como en otro tiempo lo hiciera. Marina le respondió de la misma forma, Ricardo la abrazó fuerte pensando que a lo mejor hay atracciones que están por encima de las cosas terrestres, de las convenciones, de lo cotidiano, que perduran en el tiempo.{ley de magnetismo amotorio} [...] La luna empezaba a brillar en el cielo del viejo París y ellos prolongaban aquel abrazo como si quisieran estirar el tiempo o quedarse allá arriba, {Torre Eiffel} flotando por encima de la nieve, medio suspendidos en el aire de aquella estructura que les producía un vértigo excitante” (pág.181-182).

 

            Esta historia de amor se cierra como el lector puede seguir en la novela, pero nosotros la terminamos con la seguidilla popular de la introducción:

“Que ausencia es aire,

que apaga el fuego chico

y enciende el grande

 

            Dentro de la historia narrada, especial atención merece todo lo acaecido en torno al mayo del 68, sus preámbulos de la Sorbona y las referencias a uno de sus líderes más representativos, Alain Geismar. En boca de Philippe (hijo francés de Ricardo):

[...] queremos cambiar el mundo. Nosotros, y no los traidores del partido comunista, somos los verdaderos bolcheviques. Tenemos que recoger la bandera que ellos han tirado al fango, nosotros somos los herederos de todas las revoluciones: [...] (pág 109)

 

            El verdadero motor de estos movimientos fueron los intelectuales, en el más amplio sentido del término, y también los jóvenes estudiantes. Circulaba por París un panfleto que decía “Moins de 21 ans, voici votre bulletin de vote” (menores de 21 años, aquí tenéis vuestra papeleta de voto) y aparecía debajo el dibujo de un adoquín [...] (pág.117)

            A partir de mayo del 68, la famosa lucha de clases entre la burguesía y el proletariado dejó de ser la única clave para interpretar la historia” (pág.123)

 

ESTRUCTURA

 

            La novela posee una estructura narrativa bastante sencilla y lineal en el tiempo, aunque siempre condicionada esta progresión temporal por el paralelismo y el contraste de dos vidas (Marina – Ricardo) que vemos alternativamente ante nuestros ojos desde el momento en que se produce la ruptura a consecuencia de la GC:  (semejante al paralelismo –acciones alternantes-de Griffith en El nacimiento de una nación):

            Los paralelismos, salvando las distancias de dos mundos tan dispares, se producen en numerosos aspectos que provocan un cierto equilibrio narrativo.

            La disparidad y el contraste lo provocan esos mundos contrapuestos: el mundo rural y familiar de Torres de Montes y La Puebla de Castro frente al mundo urbano e intelectual de París.

            Si en el mundo rural de Marina dominan los dichos y los refranes asociados al tiempo, al campo y a las costumbres: “la mujer alborotada, a los cuatro días preñada” (pág10) ,“nunca puede llover a gusto de todos” (pág.44), “bulla y potro, en casa de otro” (pág.48), “casa sin tocino ni huerto, tocan a muerto” (pág 50) o la palabras más o menos terruñeras “cenollo” (pág.50), “fraire”, “galera”, “fuina” (pág.67), en el mundo urbano de París son las referencias culturales (filosóficas, artísticas, literarias, intelectuales...) las que marcan su impronta,: Picasso, Dalí (pág.50),”EN LA SORBONA” cap.16 pág.75, Louis Althusser (pág.68), Wittgenstein (pág.97), Alain Geismar 109,110,117, Buñuel (pág,117), tío Paul (Paul Gauguin), Camus (pág 121), Sartre, Simone de Beauvoir (pág.186).

 

HUMOR E IRONÍA

 

            Otra de las características notables de la novela es la distancia con la que se ven las microhistorias internas, es decir, la narradora se mantiene fuera de los personajes y sus afanes (en la medida en que esto es posible) y a ello contribuye el humor y la ironía:

“--No te enamores mucho de la casa que solo tiene un burro –le decía Lorenzo al hijo-, porque eso es sinónimo de pobreza.

-- ¿Y si lo tiene tonto? – le preguntaba Ricardo

-- También es para avergonzarse porque el dueño sabe que la culpa no es toda del animal. “ (pág.22)

            Tras la microhistoria de Toribio con los burros a los que afilaba los dientes:

“—Tienes razón. No puedo decir nada ¿con qué argumentos iba a defenderme? [...] A ver si resulta que el animal de la casa era él y no la mula, según sus elucubraciones.” (pág.63)

            Una de las “manías” de Ricardo es coleccionar tornillos; cajas y cajas que se acumulan en la casa, y tras un momento de tensión le dice su compañera Catherine:

“—Ahora en un tiempo no compres más tornillos porque con los que tienes en el garaje nos podemos remediar hasta finales del siglo veinte” (pág. 114)

            Entre los amigos en Torres del Obispo:

A última hora todos cantaban el submarino amarillo, padres e hijos, a su forma y en un inglés de lo más elaborado” (pág. 153)

 

CORRESPONDENCIAS

 

            Hay todo un cúmulo de elementos, circunstancias, hechos o anécdotas  que aparecen, por lo menos, en dos ocasiones: en una como un elemento más o menos evidente de la narración y en la segunda o tercera... con una consecuencia o correspondencia de lo anterior, con lo que adquiere una función narrativa más llamativa (responde a un esquema ANUNCIO / CONSTATACIÓN  o presagio / cumplimiento o no cumplimiento:

Así, por ejemplo, tras instalarse Marina en su casa con Ricardo y trasladarse Catherine con su hijo Philippe  Aquellos días Catherine, para pasar más rápido el tiempo, empezó a leer una novela.[...] Philippe le recomendó intencionadamente [...] La invitada, {Simone de Beauvoir} donde también hay un trío de personajes en conflicto.” (pág.186) actúa como presagio fantasma que conduce a una acción : “Al rayar el día, en casa de Philippe, Catherine no había dormido ni una gota. En la mesita de noche el tomo de La invitada de Simone de Beauvoir crecía fantasmal, aquel trío de personajes de la novela se había apoderado de sus pensamientos emponzoñándolo todo. [...] Se levantó decidida a comprobar si aquello que rodaba por su cabeza era verdad [...]” (págs 198-199) y todavía aparecerán otras referencias importantes “En aquella fría mañana la invitada se sentía más extranjera que nunca en esa ciudad” (pág. 203).  Así muchos elementos narrativos adquieren su explicación en el trascurso de la novela y consiguen su plenitud. Todo tiene su toma y su daca, su haz y su envés.

El viento de aquella mañana la había despeinado de mala manera y estaba a punto de hacerla volar de la torre como el velo de novia el día de su boda.” (pág.208) se corresponde con el principio de la novela en donde el viento ya tenía ese carácter de presagio negativo o elemento maléfico.

 

SÍMBOLOS

           

Los símbolos tienen un poder narrativo evidente. Sirva como ejemplo la torre Eiffel que resulta un polo de atracción magnética tan poderoso como el amor. Por un lado, para Ricardo que desde que la vio sintió una necesidad de acumular tornillos para construir su torre (otro símbolo de su existencia en París y de su propia vida: la necesidad de construir algo importante, de que su vida no se pierda en ese anonimato y esa insulsez e insatisfacción de la ciudad que lo había recibido)

Sí, y la cantidad de tornillos y tuercas para asegurar todas las piezas –comentó Ricardo retomando su afición favorita [...] tiene en la estructura dos millones y medio de tornillos y pesa diez mil cien toneladas. [...] desde que vi por primera vez esta torre, me quedé tan sorprendido que nunca he desistido de construir una con el tiempo, aunque sea más modesta, y así haré callar a todos de un vez.” (pág. 179)

            Si para Ricardo la torre representa un proyecto vital que trascienda su insatisfacción, para Marina se erige en símbolo de la libertad, del vértigo y el miedo que produce la posibilidad de elegir y marcar un rumbo en su vida:

            Marina estaba agotada subiendo las escaleras metálicas del segundo tramo, [...] En aquel momento sintió pánico, pero era un pánico doble porque aquella altura estimulaba su imaginación haciéndole sentir libre, libre de elegir cualquier cosa [...] Claro que a la vez aquel vacío la aterraba y no le dejaba pensar con claridad.” (pág. 205)

También es símbolo del vértigo del amor para ambos.

 

UNOS PERSONAJES COMPLEJOS Y CONTRADICTORIOS

 

            Pero Ricardo encerraba muchas contradicciones, y aunque por un lado parecía comprensivo, por otro seguía haciendo de las suyas con los subordinados. Un método rústico pero efectivo que solía utilizar con los trabajadores que se le revolvían era noquearlos a base de ponerles dos dedos por la nariz y [...]”

 

LA TIERRA Y LAS PERSONAS

Incapacidad o elección: añoranza por la tierra.

 

BRUJERÍA: Clotilde y los piñols.

 

UNA NOVELA QUE TRASPASA FRONTERAS

 

Aunque al protagonista más bien las fronteras lo traspasan, y a pesar de que ha vivido una Guerra Civil.y la ha perdido, un exilio, un extrañamiento, una Guerra Mundial...  Para colofón después del ataque del portugués Samuel (hijo) en mayo del 68{recibe un adoquinazo}

En ese caso, a Ricardo los acontecimientos sociales no le rozaron, sino que le dieron certeramente de lleno.” (pág.124)

FIN